Es un método de meditación que permite la conexión vivencial e inmediata con las fuentes primigenias del ser, aportando instantáneamente un profundo sentido de identidad cósmica y pertenencia a la totalidad del universo.
Por tratarse de un método absolutamente práctico, no religioso y sin dogma alguno, es apto tanto para personas no creyentes como para creyentes de cualquier tradición.