Orígenes de la Danza Primal
La Danza Primal se ha nutrido de todos los grandes maestros que tuve el privilegio de conocer en mi vida. Muchos de ellos, como Víctor Frankl, Stanley Kripner, Corinae Andreas o David Spangler, no son fáciles de reconocer en esta Danza, pero allí están, en alguna forma. Otros, como Stan Grof, cuya presencia fue trascendente en mi vida, así como su Respiración Holotrópica; Rolando Toro y su Biodanza, o la Gimnasia de Centros de Energía de Susana Milderman, se asoman con más intensidad en nuestras clases. Mientras que en la mayor parte de su substrato teórico y su encuadre, la Danza Primal es un tributo a la obra de Ken Wilber.
Pero la Danza Primal empezó a gestarse en mi infancia, en el contacto con la música y las danzas populares de mi país. Entre las muchas que siempre disfruté, me cautivaban el candombe (música afro-sudamericana) y el malambo, poderosa danza masculina que siempre me cautivó y que disfrutaba poder danzar en las fiestas de mi escuela. Estas danzas, primales por naturaleza, y basadas en la percusión, me enseñaron desde muy pequeño que el ritmo siempre proviene de la tierra.
La zamba argentina me enseñó entre sus pañuelos la gracia y la belleza del encuentro romántico entre lo femeninoy lo masculino.
Mi padre, codiciado bailarín de tango, me mostró con su danza que la sensualidad es un juego que alegra el alma y los corazones, y su hábito de llevarme a reuniones y espectáculos musicales todas las semanas, es una herencia que nunca dejaré de agradecerle.
A través de mi madre y mis hermanas conocí las danzas tradicionales españolas. Con la sangre de mis abuelos españoles heredé mi devoción por las gaitas, y con la de mi abuelo italiano recibí la alegría de la tarantella y el amor por las canciones apasionadas.
Siendo aún un niño, mi hermana poetisa me introdujo al universo del Yoga y la mística, y mi conciencia de mi propio cuerpo y sus dimensiones infinitas cambió para siempre.Esto vino a consumarse cuando en mi adolescencia tuve la bendición de tener acceso a una muy intensa formación en Tai Chi Chuan y a las dimensiones energéticas del movimiento.
Todo este rico bagaje genético y cultural, que agradezco a la vida y a mis ancestros haber recibido, se activó gracias a mis permanentes viajes.En Findhorn, Escocia, descubrí las danzas sagradas circulares; en Esalen, California, la música indígena americana; en España me encendí con el flamenco; en Italia lloré con las canciones; en Brasil y en El Caribe comprendí el significado de la gracia sensual; los conciertos de rock and roll me mostraron que nuestra cultura occidental aún está viva... pero fueron las danzas orientales las que finalmente encendieron la chispa en mi interior...
La Danza Primal sólo se plasmó como tal cuando conocí el Tantra y en un profundo estado no-ordinario de conciencia tuve acceso al sagrado secreto de la Danza de Shiva, Nataraj. De hecho, en un comienzo la llamé Danza Tántrica. Pero lamentablemente, los occidentales en general no distinguen el Tantra del Kamasutra, por lo que me vi en la necesidad de rebautizarla.
En Occidente se ha divulgado la creencia de que el Tantra es un sistema para desarrollar destrezas y realizar acrobacias sexuales. Nada más lejos de la verdad. La palabra Tantra proviene del Sánscritoy designa el acto de tejer. El Tantra entonces alude a la urdimbre básica del universo, al entramado esencial, al descubrimiento de la energía única de la que todo está constituido. Las similitudes entre el Tantra y la física moderna son asombrosas, con la única diferencia de que su objetivo no termina en el mundo físico y de que su antigüedad es de más de 3.000 años. El objetivo del Tantra es entonces, lejos de la habilidad sexual, el alcanzar la plena comunión con la trama total del cosmos de una forma experiencial, vital. La sexualidad es sólo un medio más para este cometido, nunca un fin.
La Danza Primal busca entonces el acceso a esos planos de conciencia en donde esta verdad se revela de manera manifiesta, palpable, irreductible.
El estudio y la exploración de los estados no ordinarios de conciencia fue también un elemento esencial en esta búsqueda. Pero la Danza Primal procura ir mucho más allá del mero acceso ocasional a estos estados. Para ello aportamos también una teoría sistemática y un conjunto de prácticas y ejercicios destinados a armonizar nuestra vida y estabilizar nuestra conciencia en esos planos superiores de conciencia.
La Danza Primal puede muy bien ser definida como un método para acceder en forma sistemática, natural y sin riesgos a estados de expansión de la conciencia y para permanecer allí en la vida cotidiana.
Honrando sus orígenes,la Danza Primal es celebración, júbilo, encuentro, magia y calidez humana, porque consiste en un retorno a casa, a la Fuente, al origen de todo lo que existe. Sólo allí podemos sanarnos, renovarnos, renacer.... sólo allí la existencia nos revela su profundo y siempre misterioso sentido.... sólo allí podemos ser lo que verdaderamente somos. |