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Las posturas, movimientos, imágenes y sonidos primales

Las posturas, movimientos, imágenes y sonidos primales son matrices bio-psico-socio-espirituales de naturaleza arquetípica, que encarnan principios kósmicos, actuando como interfaces entre lo causal, lo sutil y lo denso, para así expresarse en el plano humano. Estos movimientos y sonidos se fundan en principios trascendentes y al mismo tiempo se van plasmando a lo largo de los milenios en cada ser vivo y en cada cultura que los actualiza en la vida cotidiana, mediante acciones cargadas de significado vital, emocional, afectivo, sociocultural y trascendente. De este modo, sintetizan tanto lo arquetípico en el sentido de lo primero, lo original que comienza a manifestarse, como lo arquetípico en el sentido de lo acumulado en el inconsciente colectivo a lo largo de la evolución humana.

Es decir entonces, dado este doble sentido, que en gran parte los recibimos genéticamente, pero su origen último no es biológico sino kósmico. Y esto es fundamental que sea comprendido, puesto que si la Danza Primal no nos brinda el acceso a estos principios kósmicos, en lugar de una práctica trascendente se convierte en una mera gimnasia o en una simple entretención pasajera.

Los movimientos, imágenes y sonidos primales encarnan los Principios kósmicos y los traducen en formas bio-psico-culturales plenas de sentido, en comportamientos ancestrales, en gestos, en manifestaciones que despiertan en nosotros de manera inmediata una conciencia ampliada.

Son movimientos, imágenes y sonidos primales el gesto victorioso de un guerrero, el acunamiento de los brazos de una madre, el susurro de los amantes, el postrarse ante lo divino, las oraciones y los mantras, el alzarse de las cenizas, el saludo en Namasté, los cantos sagrados, las Tankas, las manos que ofrendan, los objetos sacralizados, los ojos que imploran, los lamentos indios, etc.

Podemos entonces deducir que cuando hablamos de música primal (o de arte primal en general), nos referimos a todas aquellas manifestaciones que hunden sus raíces en lo profundo del alma humana, brindando expresión pura, original, no mecánica ni repetitiva, a los más profundos anhelos, sueños, temores, pesares, alegrías, pasiones y devociones de la humanidad. Según cuál sea el chakra que decidamos explorar, encontraremos música primal en los tambores de Burundi, en el candombe o el malambo rioplatenses; en el samba brasilero, en la música caribeña o polinésica; en el flamenco, en las letanías, en algunas formas de rock and roll, en ciertas arias, en las canciones italianas, en los cantos sagrados y devocionales, en las ragas, en el canto gregoriano, en los mantras, etc.

Todos los elementos que acabo de describir, al integrarse metódicamente, se potencian mutuamente y desplieguan un enorme poder transformador. Los movimientos arquetípicos, activados por la respiración consciente, la música étnica,el encuentro grupal y la meditación permanente, permiten un acceso inmediato a la Fuente Primal de la que todo emana.Esto permite percibir en minutos lo que antes parecía llevar años de práctica, pero por su puesto,estabilizarse en esos estados de conciencia expandida requiere un trabajo permanente, responsable y sistemático. De lo contrario se convierten en experiencias aisladas sin poder transformador. Lamentablemente, muchas técnicas no logran trascender este nivel de la mera experiencia emocional, que puede ser muy intensa, apasionada y entretenida, pero que no nos transforma.

A fin de que todos estos elementos se integren y desplieguen su enormepoder transformador, es preciso desarrollar una actitud básica y observar siete principios prácticos fundamentales.

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