bla

 

Práctica avanzada

En las etapas avanzadas la Danza Primal constituye una verdadera meditación, en la que terminamos experimentando vivencialmente la disolución de la dualidad música / danzador.

Llega un momento en que dejamos de oír la música como algo ajeno y comprendemos que ella y nosotrossomos en esencia lo mismo. Somos vibración universal manifestada.En ese momento, la música comienza a sonar en nuestro interior y nosotros en ella, como un diapasón. Entonces la música nos danza, somos su instrumento y en ese instante el éxtasis es la consecuencia natural.

Aquí comenzamos a comprender el principio fundamental de la Danza Primal: a realizar el hecho de que en la Danza Primal, como en los aspectos esenciales de la vida, no se trata de aprender sino de reconocer lo que ya sabemos. Allí comprendemos qué es lo Primal, lo primario, lo original, el Tao. Allí realizamos que lo primal no es lo biológico, sino nuestra esencia cósmica. Somos polvo de estrellas antes de ser seres vivos...somos vibración cósmica antes aún de ser estrellas....y somos un vacío rezumante de ser aún antes de ser vibración.

Entonces la Danza Primal deviene meditación: verdadera creatividad más allá de los condicionamientos biológicos o sociales, de los estereotipos, de los mecanismos.

Y aquí ya no hay modelos que repetir, ni pasos que seguir.“La verdad es una tierra sin caminos”afirmaba Krishnamurti. La vida es una danza sin coreografías, cantamos nosotros.

Cuando el éxtasis se adueña de nosotros, sólo entonces somos uno con la Danza Universal... Nataraj...Y es allí donde Yin y Yang... Shakti y Shiva danzan en nosotros...

Al diluirse el dualismo es la música la que se danza a sí misma a través de nuestros cuerpos.Es lavibración universal la que se escucha a sí misma a través de la música. Es Dios Quien se encuentra a Si mismo en la vibración universal.

Al vivir esta experiencia unitiva, transracional, el Kosmos entero se completa en nosotros, libres ya de la mirada disociativa que apenas ve piezas sueltas donde sólo hay unidad, flujo, armonía sin fin. Al abrirnos a esta dimensión no llegamos al éxtasis, somos éxtasis.

Hace algunos años, mientras presentaba la Danza Primal en un congreso, un hombre de rostro muy triste, me dijo: “usted habla de éxtasis......y eso significa etimológicamente estar fuera de uno mismo......... por lo tanto usted promueve la alienación.....”. Sentí compasión por aquél hombre que reflejaba la opacidad del estado de conciencia y la falta de vitalidad tan característicos de nuestra cultura.Todo él era una muestra de miedo a la intensidad de la vida.Éxtasis no es alienación, no es estar fuera de uno mismo. Éxtasis es danzar más allá de la limitaciones de nuestro carácter estereotipado, de nuestros patrones rígidos, de nuestros movimientos mecánicos. Es decir que éxtasis es estar fuera, como lo sugiere literalmente su significado, pero no fuera de uno mismo, del propio ser, sino, por el contrario, fuera de lo artificial de nosotros mismos. De hecho, podríamos perfectamente hablar de “énstasis”.

Paradójicamente, para encontrarnos, tenemos que salirnos de nosotros, de nuestro ruido, de nuestra agitación interior, y no hay mejor manera de aquietar la mente que poner el cuerpo en movimiento.

menu_danza