|
La Vivencia Las modernas concepciones en formación de grado y post-grado, señalan cada vez con más fundamentos la importancia del crecimiento y la maduración personal de los futuros especialistas (inteligencia emocional, resiliencia) frente a las antiguas concepciones que sólo ponían el acento en la acumulación de información teórica o en la práctica con otros (llámense pacientes, alumnos o empleados). De acuerdo a estos nuevos modelos, el trabajo de los alumnos debe comenzar por su propio proceso de autoconocimiento y por el despliegue de sus propias potencialidades. En función de este criterio, una auténtica formación debe convertirse en sí misma en un ámbito de reflexión, autoconocimiento y maduración personal, todo lo cual sólo se logra desde el aprendizaje vivencial. Con este fin, aplicamos estrategias especialmente diseñadas para hacer que el mismo ámbito de capacitación se convierta en un espacio humanizado, que fomente el aprendizaje permanente, el encuentro interpersonal y el autoconocimiento. Se procura así que cada participante acceda a una experiencia vivencial directa de lo que se pretende que transfiera a su propio espacio laboral o profesional. |