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Daniel Taroppio y la creación del Modelo de Interacciones Primordiales

3 min de lectura
24 de December, 2025

En el siglo XXI, la psicología enfrenta un gran desafío: responder a una crisis que no es solo social o económica, sino profundamente existencial y de conciencia. Frente a esta necesidad, han surgido enfoques que integran lo científico con lo espiritual, lo personal con lo colectivo.

Uno de los aportes más significativos en esta dirección es el Modelo de Interacciones Primordiales, creado por el psicólogo argentino Daniel Taroppio, fundador de la Escuela de Psicología Transpersonal Integral (EPTI).

Este modelo, fruto de más de 30 años de investigación, propone un camino de desarrollo humano que abarca todas las dimensiones del ser: cuerpo, emoción, mente y trascendencia.

El origen del Modelo de Interacciones Primordiales

El punto de partida de Daniel Taroppio fue una pregunta esencial:

“¿Qué es lo que impide al ser humano vivir en plenitud, conectado consigo mismo, con los demás y con la vida?”

El libro El Vínculo Primordial, señala que la desconexión contemporánea no es un accidente, sino el resultado de procesos sociales y educativos que han fragmentado al ser humano, separando cuerpo, emoción, mente y espíritu.

De allí nace la propuesta de las Interacciones Primordiales: un modelo que busca recuperar la unidad perdida y facilitar un desarrollo integral del ser humano.

¿Qué son las Interacciones Primordiales?

Se trata de un mapa del desarrollo humano integral que articula cuatro dimensiones esenciales:

  1. Trabajo corporal-energético → recuperar la conexión con la vitalidad y liberar bloqueos a través de movimiento, respiración y energía.
  2. Trabajo expresivo-emocional → dar lugar a la autenticidad, la creatividad y la sanación emocional mediante metodologías como la Danza Primal.
  3. Trabajo lingüístico-cognitivo → transformar los diálogos internos disfuncionales y generar nuevas formas de comunicación consciente.
  4. Práctica contemplativa y espiritual → abrir la conciencia a experiencias de plenitud y trascendencia a través de la meditación y la espiritualidad vivida.

Como explica Daniel Taroppio: “El desarrollo integral no consiste en añadir técnicas, sino en recuperar la interacción viva entre cuerpo, emoción, mente y espíritu”.

Un modelo propio de desarrollo humano

Lo que diferencia al Modelo de Interacciones Primordiales es que no toma prestados fragmentos de distintas corrientes, sino que constituye un sistema propio de desarrollo humano.

En palabras de Daniel Taroppio: “No se trata de elegir entre ciencia o espiritualidad, sino de comprender que ambas son expresiones de una misma búsqueda: la del sentido profundo de la existencia”.

Este enfoque ofrece una respuesta a la crisis de conciencia de la humanidad, proponiendo un camino integrador que favorece la transformación personal y colectiva.

El Modelo de Interacciones Primordiales, no es solo un método académico, sino un camino de transformación integral.

Al integrar cuerpo, emoción, mente y espíritu, ofrece una respuesta profunda a la crisis de conciencia que vivimos, convirtiéndola en una oportunidad de evolución personal y colectiva.

Como afirma Daniel Taroppio en el Libro El Vínculo Primordial: “La crisis actual es también una oportunidad inédita para desplegar nuevos modelos de desarrollo humano. Las Interacciones Primordiales son una de esas posibilidades”.

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